martes, 21 de febrero de 2017




Palestina y los Palestinos
       ¿De dónde vinieron los palestinos? ¿Son ellos descendientes de los cananeos bíblicos? ¿Por qué están ellos constantemente en guerra con los Israelitas? ¿Es “Palestina” el nombre propio y original de la Tierra Santa? Aquí están las respuestas para estas y para otras preguntas importantes.
Todos los días, las noticias de primera plana pregonan los últimos desarrollos de la crisis en Israel. El estado Judío ha tenido que responder al terrorismo desenfrenado contra sus ciudadanos, encontrando y eliminando las cadenas terroristas.
La prensa describe a los terroristas como víctimas y héroes, a la misma vez que condenan unánimemente la reacción de Israel. Tres décadas de “negociaciones” con los palestinos han producido acuerdos, que han sido quebrantados, más terrorismo, y ¡ninguna paz!
Para entender este conflicto, los participantes y sus motivos deben ser entendidos. Comencemos en cómo esta área recibió su nombre.

Origen del Nombre Palestina

     El nombre Palestina abarca la antigua Tierra Santa y la nación moderna de Israel. Pero no es el nombre original de ese país. Los Romanos asignaron ese nombre como en el segundo siglo D.C.
Para poder apreciar la presión que les pusieron a los judíos en Judea y en Jerusalén durante este tiempo, algunos antecedentes historiales son necesarios.
Una sublevación Judía ocurrió un poco antes del 70 D.C., cuando los romanos saquearon a Jerusalén después de un amargo asedio. La rebelión fue causada por las fuerzas de ocupación Romana. Oficiales Romanos les robaban continuamente a los sacerdotes judíos sus artículos de valor, y después les demandaban que pagaran recompensa si las querían devueltas a ellos. Ellos saqueaban el templo y robaban los trajes decorados—junto con otros tesoros sagrados. Esto sobrepasó el punto final, y la rebelión inevitable comenzó (Guerras de los Judíos, Josefo, Libro 2, capítulos 14-16).
Los relatos torcidos por la historia y por Hollywood describen a los Romanos como personas de tipo militar, racionales y serenos. Sin embargo, este no era precisamente el caso.
Los sobrevivientes de la rebelión del año 70 D.C. fueron sometidos a provocaciones similares que causaron otra rebelión en el año 132 D.C. Los Romanos vencieron otra vez, y la rebelión terminó en el 135 D.C. El Emperador Romano Adriano (Publios Aelios Adrianos) castigó a los judíos sobrevivientes.
El renombró a Jerusalén con su nombre y como el dios Júpiter Capitolinos—Aelia Capitolina. El entonces le impuso la penalidad de muerte a cualquier judío que entrara en la ciudad.
Algunos historiadores dicen que en este periodo de tiempo fue posiblemente cuando los Romanos le dieron el nombre a Judea de Palestina. Otros creen que el cambio ocurrió más o menos como un siglo más tarde, después que Constantino estableció la parte del este, o la parte Bizantina del Imperio Romano.
La siguiente cita demuestra esta creencia: “Hasta el periodo de la ocupación Romana esta área del [Oriente Medio después designada como “Palestina”] fue subdividida en provincias independientes o reinos…pero nunca unida bajo una designación colectiva. La extensión del nombre Palestina mas allá de los limites de Filistea apropiadamente no es más vieja que el Periodo Bizantino” (Enciclopedia Británica, edi. 11, Vol. 20, pg. 601).
Así que, el término Romano de “Palestina” llegó a la existencia mucho después que las Escrituras habían sido canonizadas. El término “Aelia Capitolina” no duró para Jerusalén, pero “Palestina” si de alguna forma se le fue arreglado a que le permaneciera a la región incluyendo a Judea y sus alrededores. Pudiendo entenderlos, los judíos descendientes de los que han estado viviendo allí desde esos tiempos, han estado rechazando ese nombre.

La Tierra Santa Nunca es Llamada Palestina en Las Escrituras

     Algunos creen que Israel hoy día fue una vez miles de años atrás llamada Palestina. La palabra Palestina no aparece en el hebreo original o en la traducción Griega de la Biblia. El término Hebreo Pelesheth, la cual se refiere a la tierra antigua de los Filisteos—Filistea—es mal traducida en la Versión King James como “Palestina” en Éxodo 15:14, en Isaías 14:29 y 31, y también como “Palestina” en Joel 3:4. La Versión New King James correctamente dice “Philistia”—la tierra de los Filisteos al igual que el Español que dice correctamente Filistea en la Reina Valera en todos los versículos anotados arriba.
La Biblia no usa el término “Palestina” o “Palestinos” para designar alguna locación geográfica o a personas. Ni tampoco el historiador Josefo usa esos términos en sus obras principales,  Antigüedades de los Judíos y Guerras de los Judíos. Estos recientes términos relativamente no pueden cambiar la historia—y mucho menos las Escrituras.
En el Nuevo Testamento, otros términos denotan los territorios de esa región. Por ejemplo, en Lucas 1:5, Herodes (el Grande) es el Rey de Judea. En Lucas 3:1, encontramos otras referencias: Poncio Pilato gobernador de Judea; Herodes (Antipas), tetrarca de galilea; Felipe, tetrarca de Iturea (noroeste de Judea); y Lisanias, tetrarca de Abilinia (cerca de Iturea). Fíjese que no hay “rey,” “gobernador” o “tetrarca” de Palestina en ningún lugar de las Escrituras—más prueba de que “Palestina” no era un término antiguo.


La Historia Secular Encuentra a “Palestina” Sin Ningún Merito

     Fíjese en el siguiente comentario, de la Enciclopedia Británica, edi. 11: “Palestina, un nombre geográfico de aplicación general. Se requiere una etimológica estricta para denotar la estrecha y exclusiva tierra de la costa que una vez era ocupada por los Filisteos, de donde el nombre es derivado…Las subdivisiones modernas bajo la jurisdicción del Imperio Otomano no tienen en ningún sentido fronteras o limites con aquellos de la antigüedad, y por lo tanto no se dan el lujo de tener fronteras por las que Palestina pueda ser separada exactamente del resto de Siria en el norte, o de los desiertos Sineos y Árabes en el sur…” (pg. 600).
Estos historiadores claramente dan a entender que (1) las fronteras están borrosas, (2) el nombre territorial quebranta muchas de las reglas del antiguo lenguaje, y (3) como mejor se puede explicar, ese nombre se usa allí con “aplicación flexible.” (Las fronteras estuvieron en efecto en el 1910, cuando estas fuentes de origen fueron escritas. El Imperio Otomano todavía controlaba la región, y Judea fue designada como parte de Siria.)
En pocas palabras, por el estándar de Dios, el término “Palestina” es ilegitimo. (Hablaremos de esto más adelante.) El nombrar a toda esta región en honor de los Filisteos—enemigos amargos de Israel por muchos siglos—es un insulto para los judíos. Los Romanos escogieron este nombre porque ellos sabían que eso sería una abominación para los judíos. Por estas razones, algunos lideres políticos y congresistas bien informados todavía denuncian el término “Palestina.” Una de las más conocidas es la Dama Margaret Thatcher (antigua primer ministro de Gran Bretaña), una de las pocas figuras publicas que no está intimidada por la “exactitud política.”

Las Personas del Medio Oriente

     Mientras que ellos estaban en Egipto, Dios le reveló a Israel como ellos obtendrían la tierra de Canaán—la Tierra Prometida: “Y Yo he descendido para librarlos [Israelitas] de las manos de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo” (Exo. 3:8).
Estas personas, así como pueden ser trazados sus linajes, eran descendientes de Cam. Colectivamente, ellos eran llamados Cananeos, y la tierra con frecuencia se le llama Canaán (Gen. 10:15-20).
Los Palestinos de hoy día insisten que ellos habitaron la tierra de Canaán antes de que Dios se la diera a Israel. Pero ellos están seriamente malinformados o voluntariamente ignorantes. Los cananeos representados aquí arriba definitivamente no eran de descendencia árabe. El pueblo Árabe es descendiente de Ismael, que descendió de Sem. Las personas de Tunisia, Malta, Algeria y Sicilia de hoy día tienen descendencia similar como estos cananeos.
Las personas que ahora se dicen ser Palestinos correctamente reconocen su origen ancestral con Abraham igual que los Judios y los Árabes reclaman.
Vamos a revisar algunos linajes de las tribus para entender mejor el origen de los Judíos y los Árabes.
Abraham tenia dos hijos: Isaac (por su esposa, Sara) e Ismael (por Agar, su sierva). Aunque Abraham le pasó la primogenitura a Isaac, Ismael también fue bendecido, convirtiéndose en el primogénito de los Árabes. Doce príncipes, hijos de Ismael (Gen. 25:16), por consiguientes los descendientes de estos llegaron a ser las principales naciones Árabes—y no tribus nómadas insignificantes. Estas personas se mezclaron en los matrimonios y primordialmente con los Egipcios y estaban localizados en áreas al sur de Canaán, conocido como Arabia.
Isaac tuvo dos hijos: Jacob y Esaú. La primogenitura que Dios le dio a Abraham y a Isaac fue después pasada a Jacob. Esaú, como su tio Ismael, también fue bendecido con riquezas y descendientes. El se fue lejos de Canaán a una region llamada Monter Seir, al sur de la tierra de Moab (sureste del Mar Muerto). Esaú también fue llamado Edom, y sus descendientes fueron conocidos como Edomitas. Muchos gobernantes, nobles y reyes nacieron de Esaú (Gen. 36). Esaú se casó con Mahalat, la hija de Ismael (Gen. 28:9). El también tuvo muchas esposas de varias naciones. Sus descendientes continuaron casándose con las familias de Ismael, al igual que con otros pueblos.
Mientras tanto, Jacob, a quien Dios le cambió el nombre a Israel, tuvo doce hijos—Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, Dan, Gad, Aser, Neftalí, José y Benjamín—las doce tribus de Israel. Mientras que estuvieron en Egipto por casi dos siglos y medio, las tribus de Israel crecieron en grandes cantidades. La primogenitura fue trasladada de Jacob (o Israel) a los hijos de José, Efraín y Manasés. Israel en efecto se convirtió en trece tribus. La primogenitura permaneció con Efraín y Manasés, y comenzó a ser cumplida alrededor del año 1800 D.C.

Israel y Judá

     Después del tiempo del Rey Salomon, la nación original de Israel se dividió en dos naciones: Judá e Israel (hacia el norte de Judá). Judá consistia de las tribus de Judá y Benjamín al igual que la mayor parte de la tribu de Leví. Estas personas llegaron a ser conocidas como Judíos. En realidad, la primera vez que la palabra “Judío” es encontrada en la Biblia es en II Reyes 16:6, cuando los Judíos (aliados con Siria) estaban en guerra contra Israel.
Las diez tribus del norte de Israel fueron llevadas al cautiverio por los Asirios en los años 721-718 A.C. y desde entonces se conocen como las “diez tribus perdidas de Israel.” Los Judios permanecieron en la tierra de Judá (después conocida como Judea). Los Asirios pusieron a otras personas en la tierra antiguamente habitada por las diez tribus de Israel. Estos nuevos habitantes fueron llamados Samaritanos y fueron trasplantados de una region cerca de Babilonia.
Alrededor del 600 A.C., los Judios fueron llevados cautivos por Babilonia. Un remanente de ellos regresaron aproximadamente 70 años después. La mayor parte de los Judios permanecieron dispersados entre las otras naciones después del cautiverio. Los Judios que volvieron encontraron muchas oposiciones de muchas personas, entre ellos estaban los Samaritanos. También encontraron oposición en menor grado, de las personas de Amon y Moab. Los Amonitas y Moabitas—hijos de Lot, sobrino de Abraham—eran familiares distantes de los Judios. Los mas amargos rivales de los Judios durante esta era probablemente eran los Edomitas—hijos de Esaú.
Después, el Imperio de Alejandro el Magno dominó esta region, y los rivales locales fueron reprimidos. Una serie de guerras continuaron entre los Imperios Seléucidas de Siria y Tolomeos de Egipto—fragmentos de la división del Imperio anterior de Alejandro—dominó el segundo siglo A.C.
Después llegó la era Romana y sus provocaciones a los lideres religiosos Judios, como fue mencionado anteriormente.

Las Masas de Palestina

     Muchos cambios de poblaciones ocurrieron en esta area antes de que llegaran los Judios entre los años 1917 y 1948: “El esparcimiento Islamico introdujo un considerable inculcación Árabe. Aquellos del sur de Arabia eran conocidos como la tribu de Yaman, y los del norte de Arabia los Kais (Quais). Estas dos divisiones retenieron con ellos a las poblaciones campesinas que anteriormente residian, y que todavía nominalmente existen [desde el 1910]; y que desde mediados del siglo 19 ellos eran una fuente de discusiones y derramadores de sangre.” (Enciclopedia Britanica, edic. 11, Vol. 20, pg. 604). Note que estas personas tenian inclinación de discutir y pelear entre ellos mismos.
La “impregnación” de los Árabes coincidió con la expansión Islamica. Estas olas de migraciones ocurrieron mientras los Turcos empujaban hacia el norte, esparciendo a los Islámicos a punta de espada. Como por el decimo siglo D.C., los Turcos habian conquistado la antigua tierra de Judea, al igual que a Jordán, Siria y el Libano. Para el siglo once ellos controlaban la mayor parte de Asia Menor. Los Árabes—descendientes de Ismael al igual que de Esaú—reclamaron esa tierra desde ese tiempo hasta el presente.
Muchas de las nacionalidades particulares que viven en Judea y Jerusalén ni se ligan ni tienen matrimonios mixtos con otras personas o nacionalidades.
Note esta referencia acerca de los Samaritanos: “Las comunidades mas interesantes que no son Árabes en el pais, sin embargo, es sin duda alguna la secta Samaritana en Nablus (Siquem); un grupo que gradualmente está desapareciendo, y que ha mantenido una existencia independiente desde el tiempo en que fueron asentados allí por los Asirios para que ocuparan la tierra que habian dejado desierta por causa del cautiverio del reino de Israel” (Ibid.).
Al igual que los Samaritanos, la naciones Cananeas originales y los Filisteos también se disminuyeron en cantidad ya que muchos habian emigrado. Mucho de esto ocurrió durante el tiempo de David y Salomon. Un ejemplo eran los Heveos, que fueron constituidos “leñadores y aguadores” (Josue 9:21). “A todos los pueblos que quedaron de los Amorreos, Heteos, Ferezeos, Heveos y Jebuseos, que no eran de los hijos de Israel; a sus hijos que quedaron en la tierra después de ellos, que los hijos de Israel no pudieron acabar, hizo Salomon que sirviesen con tributo hasta hoy” (I Reyes 9:20-21).
Los descendientes modernos de estos antiguos sirvientes solo existen ocasionalmente hoy día en linajes de ciertos modernos habitantes de la nación de Israel. El porcentaje de esa linea de sangre serian ahora muy pequeña, habiendo sido disluida a través de muchas generaciones.
Los Árabes son la mayor cantidad de los residentes que han permanecido en esta area. No solo es el término “Palestina” encontrado en su origen mucho después de la era Bizantina, sino que estos Árabes que se nombran ellos mismos como “Palestinos” no habian hecho ninguna reclamación de la Tierra Santa como hasta el decimo siglo D.C.
Relativamente allí habian muy pocos Árabes en esa región cuando los Judíos decidieron regresar en 1917. Poco tiempo antes que esto, la población de la Tierra Santa se estimaba a que tenia una cantidad de 650,00 residentes permanentes. Mas del 65% eran Islámicos
Solamente después de que los Judíos establecieron su nación en 1948, fue que las masas de pueblos Árabes se sintieron atraídos por este territorio en particular. La población Palestina aumentó dramáticamente después de que los Judios mejoraron por gran cantidad la producción agricola. Ellos establecieron irrigaciones y volvieron a introducir las formas eficientes de la agricultura.
Comprensiblemente, muchos tomaron ventaja de los empleos proporcionados por los Judios para desarrollar la tierra y edificar las infraestructuras necesarias para la pequeña nación de Israel. Estos obreros locales eran llamados fellahin, o trabajadores agrícolas. Anteriormente, los Árabes solamente habían usado metodos primitivos. Sin las innovaciones introducidas por los Judios, el fellahin habia estado controlado por su propia superstición, que le prohibía avanzar en la eficiencia agricola. Así que, al principio existía un beneficio mutuo, y los dos pueblos trabajaron juntos en acuerdo.
Pero los Judios nunca fueron bienvenidos por los lideres Árabes que tenian guardado celos y viejos resentimientos. Ninguna consideración se le fue dada a la buena voluntad de los Judios de poner avances a la causa del fellahin.
Golda Meir, antigua Primer Ministro de Israel, expresó unos puntos muy importante acerca de esto. Herbert W. Armstrong, amigo de confianza de la Sra. Meir y de otros lideres del Medio Oriente, grabó sus palabras en 1971. Tenga en mente que esta declaración fue dada después de la Guerra del 1967:
“Entonces ella nos dijo acerca de lo dispuesto que estaban los Israelitas, y la habilidad que tenian para ayudar a sus vecinos los Árabes. Esta pequeña pero increible nación ahora envia a sus expertos y sus tecnologias a las mas profundas partes del Africa y a otros remotos paises en el mundo para ayudar a naciones de pocos desarrollos.
“’Que facil seria, ‘ dijo ella sinceramente, ‘ enviar a estos mismos equipos a través de la frontera hacia Jordan, o cruzar el canal hacia Egipto, cuanta mas prosperidad y felicidad le daria a toda esta area del mundo con paz…
“’Nosotros no queremos estar ganando una y otra victoria mas,’ ella añadió. ‘Nosotros solo queremos paz…’”
Entonces el Sr. Armstrong reflexionó en las palabras de la Sra. Meir: “Que tragedia mas deplorable que todo el mundo no puede en el presente tener la clase de paz, con la prosperidad y felicidad que la Primer Ministro Golda Meir tiene como deceo para—cada nación cooperando con sus vecinos.
“Pero la razón es hecha un resumen en la declaración biblica: ‘El camino de la paz ellos no lo conocen.’ Tiene que haber por necesidad, una causa por cada efecto, Va a tener que haber una causa para producir la paz. Esa causa es una forma de vida” (Autobiografía de Herbert W. Armstrong, Vol. 2, pgs. 500-501).
Hoy día, los lideres Palestinos y clérigos Islamicos han rechazado acciones de cooperación de los Judios, porque el odio antiguo se atraviesa en sus caminos. El unico plan que ellos tienen con respecto a Israel no es nada menos que la extinción total de todos los Judios.
Propiedad del territorio es otro tema de controversia. Los Palestinos dicen ser los antiguos dueños de Palestina. Sin embargo podemos ver de que ellos tomaron posesión de la tierra en la estela de la campaña Turca a través de esa región alrededor del decimo siglo D.C. La reclamación hecha por la antigua Israel antecede esta reclamación como por 2,300 años.
Que ironia que estos Palestinios acusan a los Judios de quitarles sus hogares cuando (1) la mayor parte de ellos se mudaron para Israel después de que los Judios habian reclamado esa tierra por estar en desolación y ruinas, y (2) sus familias Árabes en el mundo son dueños de mas de 1,000 veces la cantidad de tierra, que las tierras que existen alrededor de la pequña Israel. ¿Recuerda usted cuando miles de Palestinos fueron expulsados de Kuwait en 1991 después de que fueron encontrados conspirando con los Iraquies para traicionar a sus anfitriones?
Las siguientes escrituras demuestran como el verdadero Propietario de esta y de todas las tierras, expresa este “traspaso de tierra”: “De esta manera dio el Eterno a Israel toda la tierra que habia jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella. Y el Eterno les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque el Eterno entregó en sus manos a todos sus enemigos. No faltó palabra de todas las buenas promesas que el Eterno había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió” (Jos. 21:43-45).
Josué 24:13 cubre mas detalles: “Y Yo [el Eterno] os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales morais; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.”

La Solución Por Venir

     Hoy día, los Árabes Islamicos (descendientes de Ismael y Esaú) comparten la misma rivalidad y sospechas de los Judios que siempre han tenido de Israel. Pero sus rivalidades son mas intensificadas por los fundamentalistas Islamicos que están a favor de la destrucción de los Judios y de Israel. El enemigo mas peligroso del oeste—al igual que de los Judios—es el incesante mensaje Islamico que encienden las llamas del odio y venganza, que encienden los fuegos del terrorismo.
Los Palestinos han vivido cerca de los Judios por mas de medio siglo. Esta proximidad al “enemigo” les causa tener mas valor con los que cometen delitos de terrorismo. Aunque, los Palestinos han servido como sustitutos para los estados terroristas de Siria, Iran, e Iraq, confrontando a los Judios con terrorismos que aumentan. Para poder ver a través del humo en la crisis del Medio-Oriente, un entendimiento claro acerca de Palestina y los Palestinos es muy importante. Vivimos en tiempos trascendentales. ¡Los eventos en esta área crucial pronto darán un impacto a todos!
Este odio de miles de años muy pronto estallará, instigado por el “dios de este mundo,” Satanás el diablo (2 Cor. 4:4). El es la causa de esta naturaleza humana, la causa de todas las guerras, maldades, y completa confusión: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:1-3).
Satanas es el gran engañador; tan grande que la mayoría ni siquiera pueden creer que el existe (Apo. 12:9). La paz verdadera—la clase que dura para siempre—no vendrá hasta el final de esta era. El dilema presente no estará resuelto hasta la llegada del Rey de Paz—Jesucristo—y el reino de Dios.


SATANÁS NO ES LA CONTRA PARTE DE DIOS, PERO TIENE DERECHOS Y UN PODER CON EL CUAL NOS PUEDE DEVORAR.





SATANÁS NO ES LA CONTRA PARTE DE DIOS, PERO TIENE DERECHOS Y UN PODER CON EL CUAL NOS PUEDE DEVORAR.
                                                 Maestro: José N. Briceño A.
http://maestrojosebriceno.blogspot.com/

  La contra se dice de aquel que, además de llevar la contraria, posee los mismos poderes, propiedades y cualidades de su opositor. Satanás es una criatura, Dios es el Creador, por lo consiguiente nunca podrá ser su contra parte. Satanás está en contra de Dios y es su peor y principal enemigo. Sin embargo, hay quienes equivocadamente han dado a Satanás una posición casi similar a Dios, y esto tenemos que erradicarlo, corregirlo: en el pensamiento de la iglesia.
En nuestras iglesias, tenemos cristianos que viven intimidados, amedrentados, amenazados y cohibidos, por la mala información que tienen acerca de Satanás y su posición.
A Satanás no hay que subestimarlo; en el mundo espiritual -antes de caer- ocupaba el cuarto lugar, que vendría siendo el primero después de la Deidad. Eso lo llevó a tener ciertas ventajas en el mundo espiritual, pero no lo lleva a estar a la altura de Dios. Tenemos que ver a Satanás como un ser espiritual que tuvo su origen en Dios y que tiene sus limitaciones; no lo debemos comparar con Dios; él no es la contra parte de Dios; Satanás es un ser sobrenatural, pero no es soberano como sí lo es Dios.
SU PODER.
Lo primero que debemos tener claro es que cuando Cristo venció al diablo le quitó la autoridad, no el poder. Hablar del poder y la autoridad que Satanás tenía en ese momento, son dos cosas diferentes. El poder se conoce como la potencia que Satanás tiene en él, y la autoridad es el derecho que tiene para desatar el poder.
Hay que tomar en cuenta factores que están relacionados al poder satánico, y que son muy determinante para confrontar a Satanás:
• El poder que Satanás tiene es inherente en él. Como ser espiritual, es un poder que ni siquiera Dios se lo puede quitar.
• El poder que Satanás tiene es opresor, devorador, violento, es un poder que mata, hurta y destruye (Juan 10:10. Efesios 6:11).
El apóstol Pedro dice: “Que seamos sobrios y vigilantes porque el diablo como adversario anda como león rugiente buscando a quien devorar”(1ª Pedro 5:8)
El término “Devorar” viene del griego “Katapino”, cuyo más amplio significado indica: “tragar después de haber hecho pedazos a la presa”.
El poder satánico es tan intenso, que a nosotros se nos dio un poder que está representado en la persona del Espíritu Santo para contrarrestar las obras producto de su poder.
No te olvides que Satanás no es soberano, pero es un ser sobrenatural. Satanás no es un pobre diablo como muchos creen. Nunca lo subestimes, ni le restes importancia; si te descuidas, su poder puede destruirte por completo.
He sido testigo de grandes hombres de Dios que hoy en día están en el caos porque subestimaron a Satanás y no se cuidaron de él.
Sabemos que el poder del diablo está muy por debajo al poder de Dios, que es el que nosotros representamos, pero si te descuidas ni siquiera Dios puede hacer algo por ti, con todo y que en ti esté todo su poder. Ten presente esto: a Satanás, Cristo lo venció, pero no lo paralizó, él está activo, ahora nos toca a nosotros librar nuestras propias batallas.
Recuerda esta verdad: Con Satanás no se juega por el simple hecho de que él no está jugando. Sé prudente, no le des lugar, porque puede hacer de ti una presa, que después de despedazar, tragará (lo digo en el sentido figurado).
SUS DERECHOS.
En el Nuevo Testamento hay declaraciones casi increíbles e inaceptables relacionadas a los derechos y el control de Satanás sobre el mundo.
Hay declaraciones que parecen paradójicas y que nos confrontan como creyentes, que no las aceptaríamos si no estuviesen registradas en los Textos Sagrados. Declaraciones que afirman que Satanás, con todo y que es un ser caído, tiene derechos que nosotros como creyentes tenemos que respetar. A continuación vamos a estudiar algunos pasajes que dan testimonio de lo antes dicho:
En Lucas 4:5 dice que Jesús después de ser lleno del Espíritu, fue tomado por el diablo y lo llevó a donde él quiso para tentarlo.
Jesús tuvo que entrar en un estado probatorio y éste era un derecho que Satanás tenía. Dios Padre lo entendió y el Espíritu Santo lo aceptó, ellos no pudieron evitar ese acontecimiento, era un derecho que Satanás tenía y debía ser respetado.
Lo otro que hay que tomar en cuenta es que Jesús nunca invadió terreno satánico, él siempre respetó los derechos de Satanás.
Jesús nunca dijo: “Toda potestad me es dada” hasta que primero venció la muerte, el Hades, para luego vencer al diablo, quitándole y despojándolo de la autoridad que Adán le había entregado.
Si analizamos bien la tentación (Mateo 4:1.11) la Biblia dice que Satanás llevó a Jesús a un monte alto y le mostró todos los reinos de la tierra, y le dijo: “A ti te daré toda estas potestades y gloria de ellos porque a mi fueron dadas y a quien quiera se las doy”.
Observa que las potestades y los reinos le pertenecían a Satanás, Adán se los entregó; de no ser así, entonces lo que pasó Jesús no fue tentación, y Satanás no tenía nada que ofrecerle; pero sabemos que Satanás le ofrece a Jesús lo que él poseía, lo que el hombre le había entregado. Jesús conocía esta situación y por eso nunca se atribuyó autoridad hasta que no la obtuvo (Filipenses 2:9.11).
Después de haber vencido la muerte, el hades, y posteriormente vencer al diablo en su resurrección, Jesús exclamó: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra…” (Mateo 28:18).
Otro punto relevante es que Jesús se dirigió al diablo como el “Príncipe de este mundo”, nunca lo subestimó, Él reconoció y respetó los derechos que Satanás tenía para ese momento (Juan 12:31; 14:30; 16:11).
Nunca podremos echar a Satanás fuera de sus propias moradas, y según Efesios 6:12 los demonios habitan en los cielos, en la atmósfera. Lo digo porque hay cristianos a quienes he escuchado limpiando la atmósfera, sin conocer que es un lugar donde Satanás y los demonios habitan.
Nunca podrás echar Satanás fuera de un cuerpo si el poseído no renuncia a su posesión; y si lo haces, él puede regresar a su lugar (Mateo 12:43; Lucas 11:24.26).
Puede ocurrir que, por causa de la presencia del Espíritu Santo, un demonio se ofrezca a salir del cuerpo, pero si el poseído no renuncia a su posesión y condición en la que está, el demonio puede regresar. Hubo un caso donde Jesús sanó a un hombre que estaba en el Estanque de Betesda, y posteriormente lo encontró en el templo y le aconsejó “Mira que has sido sanado, no peques más para que no te venga algo peor”.
La verdad paralela está en que si puede darse la reincidencia de una enfermedad en una persona, por lógica también el principio se cumple con un endemoniado.
Otro aspecto importante es que nunca podremos enviar a los demonios a los abismos, a los infiernos, o a lugares de tormento, por ciertas razones.
Los demonios no pueden ser enviados al lugar de tormento si primero no son juzgados; se les tiene que juzgar para darles el veredicto y luego enviarlos al lugar de tormento. Esto fue lo que pasó con el endemoniado gadareno: los demonios apelaron a sus derechos, ellos pidieron no ser atormentados antes de tiempo, pidieron entrar en unos puercos, y Jesús conociendo los derechos que ellos tenían aceptó (Mateo 8:28.32).
Los demonios sabían que los abismos es un lugar de tormento donde tendrán que ir, pero después de ser juzgados; no era el tiempo, y ellos apelaron a ese derecho, y Jesús no lo desconoció.


lunes, 13 de febrero de 2017



Rhema y Logos.

 Tomado de: conozca.org
            Las dos palabras "rhema" o "rëma" y "logos" en el griego ¿quieren decir lo mismo o existe diferencias?

            Ambos términos quieren decir "palabra" y con frecuencia se traducen como tal. Aunque ese es el significado común en el Nuevo Testamento para "logos," el apóstol Juan también le da un sentido especial. "Logos," una de las palabras más comunes en el Nuevo Testamento, tiene una riqueza de significados y W. E. Vine afirma que ese vocablo señala la expresión de pensamiento más bien que únicamente el nombre de un objeto.

            A veces "la palabra" (logos) es casi sinónimo con el mensaje cristiano. En Marcos Jesús "hablaba la palabra" (2:2) y en la explicación de la parábola del sembrador se "siembra la palabra" (4:14). Pablo y sus compañeros predicaban "la palabra" (Hch 14:25). Aunque con más frecuencia se dice que logos es "la palabra de Dios" (Lu 5:1; 11:28; Jn 10:35; Hch 4:31; 6:7; 13:44; 1 Co 14:36; He 13:7), a veces es "la palabra del Señor (1 Te 4:15; 2 Te 3:1) y una vez "la palabra de Cristo" (Co 3:16). En la gramática griega el genitivo puede ser subjetivo u objetivo. Cuando es subjetivo, quiere decir que Dios dio la palabra, que era la palabra que el Señor dio o que era la palabra que Cristo dio. Pero cuando es objetivo, significa la palabra hablada acerca de Dios o el Señor o Cristo. Ahora, es muy probable que ambas frases se combinan en los dos significados. O sea, el mensaje cristiano -- el logosla palabra -- es algo que vino de Dios, no un descubrimiento del hombre, sino un regalo de Dios. También es algo que habla acerca de Dios y que el hombre no puede descubrir por sí sólo. Además, el hecho de que el logos fue hablado significa que no es algo aprendido de los libros, sino algo comunicado de persona a persona. Así que el mensaje cristiano es trasmitido con más frecuencia por una persona viva que por la página impresa.

            ¿Cuáles son las funciones del logos? La palabra juzga (Jn 12:48), purifica (Jn 15:3; 1 Ti 4:5), estimula la fe (Hch 4:4), y es el agente del nuevo nacimiento (1 Pe 1:23). Limpia a los discípulos de sus impurezas (Jn 15:3), los santifica (Jn 17:17) y produce crecimiento espiritual en ellos (1 Pe 2:2) y es el Espíritu de Dios quien hace real la palabra.

            ¿Qué debe uno hacer con la palabra ("logos") de Dios? Debe escucharla (Mt 13:20; Hch 13:7 44), recibirla (Lu 8:13; Stgo 1:21; Hch 8:14; 11:1; 17:11), retenerla (Lu 8:13), guardarla (Jn 8:51; 14:23; 1 Jn 2:5; Apo 3:8) y permanecer en ella (Jn 8:31). Además, debe testificar acerca de ella (Hch 8:25; Apo 1:2), ministrarla (Hch 6:4), proclamarla (2 Ti 4:2), anunciarla (Hch 15:36; 17:13), hablarla con toda valentía (Hch 4:29; Fil 1:14), enseñarla (Hch 18:11) y ser hacedor de ella (Stgo 1:22), pero la consecuencia de hacer estas cosas puede ser la persecución y el sufrimiento (Apo 1:9; 1 Tes 1:6).

            Aunque nuestra relación con el logos conlleva estos deberes cristianos, también pueden ser desvirtuados. La palabra puede ser rechazada (1 Pe 2:8), ahogada o quitada (Mt 13:22 y Mc 4:15), adulterada(2 Co 4:2; 4:2), invalidada (Mc 7:13) y es posible traficar con ella (2 Co 2:17).

            Se ve la riqueza y variedad del uso neotestamentario de logos, porque se usa con siete diferentes genitivos que expresan lo que constituye el mensaje. El mensaje cristiano o el logos trata de las buenas nuevas del evangelio ( Hch 15:7), la palabra de verdad (Jn 17:17; Ef 1:13; Stgo 1:18), la palabra de vida (Fil 2:16), la palabra de justicia (He 5:13), la palabra de reconciliación (2 Co 5:19), la palabra de salvación (Hch 13:26) y la palabra de la cruz (1 Co 1:18). "La predicación de esta palabra es un asunto urgente (2 Ti 4:2), que no ha de ser obviada por amenazas o la prisión (Hch 4:13-31; 2 Ti 2:9); la gente no puede oír sin un predicador (Ro 10:14)."

            Además de estos usos neotestamentarios ya mencionados, también existe un uso técnico de la palabra logos. Aparece repetidamente en el prólogo del evangelio de Juan (1:1-18) donde culmina diciendo, ellogos "se hizo carne y habitó entre nosotros." ¿Qué quiere decir esto?  Primero, antes de contestar recordemos que en el griego logos tiene dos significados, palabra y razonamiento y que las dos ideas siempre están presentes. Cabe aclarar que en estos versos las ediciones Reina Valera traducen logos como "Verbo," tal vez por el dinamismo obvio en el prólogo o por la influencia de la Vulgata, pero en una nota al calce de la Reina Valera Actualizada aclara que ese vocablo quiere decir "Palabra" y Dios Habla Hoy (La Versión Popular) lo traduce correctamente como "Palabra."

            En el trasfondo del pensamiento antiguotestamentario una palabra significaba más que un sonido que expresaba una idea. La palabra de Dios realmente hacía las cosas, o sea, era la causa efectiva de ellas. En el primer relato de la creación (Gn 1 al 2:4a) las palabras crearon. Dios dijo, "'Sea la luz' y fue la luz" (Gn 1:3). La palabra del Señor hizo los cielos, "Porque él dijo, y fue hecho" (Sal 33:6, 9). "Envió su palabra y los sanó" (Sal 107:20). La palabra de Dios logrará todo lo que le complace a El (Is 55:11). Así que en este pensamiento hebreo la palabra de Dios no sólo dijo algo, sino hizo las cosas. Posteriormente en sus traducciones al arameo los pensadores judíos decidieron no atribuir sentimientos, pensamientos, acciones o reacciones a Dios. Por eso sustituyeron la palabra ("memra") para el nombre de Dios. Como resultado, siempre era la palabra la que hacía las cosas en vez de simplemente decirlas.

            También en el pensamiento judío la palabra estaba asociada con el razonamiento parecido al concepto de la sabiduría ("sofia") que está reflejada especialmente en el libro de Proverbios. Por la sabiduríaDios fundó la tierra (Pvb 3:13-20) y ella es de la eternidad, antes del comienzo de la tierra: estaba con Dios en el día de la creación (Pvb 8:1-9). Los libros intertestamentarios desarrollaron estas ideas aun más. En Eclesiástico 1:1-10 se describe la sabiduría como una creación antes de todas las cosas, pero a la vez ella está interrelacionada con la misma creación. En la Sabiduría de Salomón, la Sabiduría obra todas las cosas (8:5). Dios hizo todas las cosas mediante su Palabra y al hombre mediante su Sabiduría (9:1-2). Así que "la sabiduría fue el instrumento de Dios en la creación y está entretejido en todo el mundo."

            Concluímos pues que existían dos conceptos que formaban el trasfondo de la idea acerca de Jesús en su preexistencia como la Palabra o Verbo, el logos de Dios. "Primero, la Palabra de Dios no sólohabla sino obra con poder. Segundo, es imposible separar las ideas de Palabra y Sabiduría. Y fue la Sabiduría de Dios que creó al mundo."

            Hacia el final del primer siglo el apóstol Juan unió esas ideas hebreas con las griegas. En el trasfondo filosófico griego Heráclito (ca. 540-480 a.C.) de Efeso quiso unir el devenir con la estabilidad del mundo. Por eso afirmó que "todas las cosas suceden según el logos" o sea "en el mundo hay una razón y una mente que obra." Esa mente es la de Dios, el logos de Dios, y debido a ese logos el mundo es un cosmos ordenado en vez de un caos desordenado.

            Esta idea de una mente, una razón, un logos que regía el mundo influyó a otros filósofos como Platón (ca. 428-348 a.C.) y los estoicos. Para los estoicos el logos incorporaba un sentido en el universo y en el hombre y ese logos era nada menos que la mente de Dios. Este concepto alcanzó su cumbre en Filón (ca. 13 a.C.-45 d.C.), un filósofo judío de Alejandría, con su síntesis de estas dos ideas culturales. Para él el logos de Dios fue inscrito y grabado dentro de la esencia de todas las cosas de modo que era el puente entre el hombre y Dios.
            ¿Qué estaba diciendo Juan cuando escribió, "El logos se hizo hombre"? Aunque estaba usando una palabra técnica entendible para el hebreo y el griego, agregó un sentido personal al concepto de logos y así inició una nueva cristología que, según el teólogo William Barclay, afirmaba dos cosas acerca de Jesús: primero, El "es el poder creador de Dios que ha venido a los hombres. No sólo habla la palabra deconocimiento; [sino] él es la palabra de poder. No vino tanto para decir las cosas como para hacerlas." Segundo, "Jesús es la mente encarnada de Dios. Podríamos traducir las palabras de Juan: 'La mente de Dios se hizo un hombre.' Una palabra es siempre 'la expresión de un pensamiento' y Jesús es la expresión perfecta del pensamiento de Dios para los hombres.

            W. E. Vine, otro teólogo y autoridad del idioma griego, ve el Logos como "la Palabra Personal," un título del Hijo de Dios, que en Juan 1:1-18 declara Su Personalidad distinta e infinita, Su relación en la Deidad, Su Deidad, Su poder creativo, Su encarnación como un "acto voluntario, la realidad y totalidad de Su naturaleza humana y Su gloria como el unigénito del Padre; la gloria Shekinah manifestándose abiertamente; la manifestación de todo el ser de Dios (Imagen)."

            Además del prólogo de Juan, los versículos de 1 Juan 1:1-4 "contienen una referencia a "la Palabra de vida." Se le ha interpretado en dos maneras: como referencia simplemente al mensaje del evangelio y al mismo Cristo como la Palabra personal. Puesto que hay mucha afinidad entre el evangelio de Juan y sus cartas, a la luz de los verbos "ver" y "tocar" parece lógico concluir que el escritor tenía en mente ambos significados.

            En Apocalipsis 19:11-16 se cuenta una visión apocalíptica del apóstol Juan donde ve un hombre montado sobre un caballo blanco. Como líder que juzga y hace guerra va delante de los ejércitos celestiales para herir a las naciones. Se llama Fiel y Verdadero y su nombre es "EL VERBO (LOGOS) DE DIOS." Así está descrito el Cristo glorificado ejecutando juicio. Se le identifica por ciertas características especiales. Luego "La descripción vívida combina el cuadro antiguotestamentario de Dios como guerrero y vendimiador (compara Is 63:1-6; Joel 3:9-13) con el concepto veterotestamentario del Mesías davídico, aplastando a las naciones en el juicio (Sal 2:9; Is 11:4)." Así que esta descripción de "Cristo como la Palabra de Dios que llega en juicio escatológico al final de todas las cosas complementa apropiadamente el cuadro del evangelio de El como la Palabra creativa que ha existido desde los comienzos."

            Una vez que entendemos el concepto de logos, podemos pasar al significado de rhema que también puede ser traducida como palabra. ¿Cuál es el significado general de rhema? Según Arndt y Gingrich, tiene dos significados: el primero y el más extensivo quiere decir "lo que dice, palabra, dicho, expresión." En general la forma singular une todas las enseñanzas divinas como una unidad, como un todo, significando algo como el evangelio o una confesión. El segundo significado, conforme a la costumbre hebrea, quiere decir "cosa, objeto, materia, evento."

            Según Vine rhema "señala lo que se habla, lo que se expresa cuando se habla o se escribe." En la forma singular quiere decir palabra, pero en el plural es lo que se habla o un discurso. Dos veces se refiere al evangelio (Ro 10:8, 17) y "la palabra de Cristo," o sea la palabra que Cristo predica (Ro 10:18); dos veces se refiere a aseveración, mandato, o instrucción (1 Pe 1:25).[23
            ¿Qué debemos hacer con rhemala palabra de Dios? Debemos recordarla (2 Pe 3:2; Jud 17; 2 Pe 3:2) o acordarnos de ella (Mt 26:75; Mc 14:72; 24:8; Hch 22:16). Además, es nuestro deber escucharla (Jn 81:47) u oírla, o sea prestar atención a ella, especialmente cuando se trata de una palabra de Jesús (Hch 2:14), de Cristo (Ro 10:17) o de Pedro (10:44). Se debe creer las palabras de Jesús (Jn 5:47) o sea,recibirlas (Jn 17:8). También es necesario guardar la palabra (Lu 2:19, 51) y obedecerla (Lu 5:5) y eso puede significar hablarla (Hch 5:20) o ser testigos de ella (Hch 5:32; Hch 13:42).

            Aunque nuestra relación con rhema conlleva deberes cristianos, pueden ser desvirtuados, especialmente cuando no la escuchamos (Jn 9:45) o no recibimos las palabras de Jesús (Jn 12:48) o no creemosSus palabras (Jn 14:10). Asimismo, cuando los padres no entendieron las palabras de Jesús (Lu 2:50), o cuando los discípulos (9:45) o los doce apóstoles (18:34) temían preguntar acerca de lo que no estaba claro en sus mentes (Lu 9:45). Por supuesto pueden ser también desvirtuadas cuando los incrédulos emiten palabras blasfemas (Hch 6:11-13) o atribuyen las palabras de Jesús a un endemoniado (Jn 10:21) o las palabras humanas a Dios.

            Se ve una indicación de su función protectora cuando describe la rhema de Dios como "el casco de la salvación y la espada del Espíritu" (Ef 6:17). Conlleva tanto una función defensiva como de ataque u ofensiva.

            Se ve una variedad en el uso de rhema, porque en el Nuevo Testamento se indica en qué consiste el mensaje mediante el uso de varios genitivos. Arndt y Gingrich destacan su uso del genitivo objetivo en Romanos 10:8b como "palabras de fe" y varios usos del genitivo subjetivo en estos pasajes: palabra del Señor (1 Pe 1:25), palabra (Ef 6:17; He 6:5) y palabras de Dios (Jn 3:34; 6:68; 8:20, 47; Ro 10:17; Ef 6:17; He 6:5 [buena palabra]; 11:3); del Hijo palabra de su poder (He 1:3); palabra (creativa) de Dios (He 11:3).

            Rhema se refiere a las palabras del Señor (1 Pe 1:25; Lu 3:2), de Jesús (Mt 26:75; Jn 5:47, 63; 8:20; 12:47-48; 14:10; Hch 2:14; 11:16) y las palabras habladas por Jesús del Padre (Jn 17:8). Asimismo se refiere a las palabras habladas por los apóstoles (Jud 17), por los santos profetas (2 Pe 3:2), por María Magdalena, Juana, la madre de Santiago (Jacobo) y otras (Lu 24:10) y, finalmente, a la última palabra hablada por Pablo (Hch 28:25). Las palabras habladas por Jesús son espíritu y vida (Jn 6:63) y vida eterna (Jn 6:68). Son palabras de salvación (Hch 11:14), de verdad y cordura (templanza) (Hch 26:25) y es el evangelio que permanece para siempre (1 Pe 1:25). Asimismo, son palabras que salen a los confines del mundo (Ro 10:18) y todas las palabras de vida que se mandan hablar "al pueblo" (Hch 5:20).

            ¿Existe un uso técnico de rhema? ¿Se refiere sólo a una revelación privada o se revelan verdades en público también? En cuanto a una revelación privada, una que se da exclusivamente a una persona, es importante señalar que en el sentido de "la fórmula antiguotestamentaria de que la Palabra del Señor vino a un hombre específicamente llamado por Dios ... se encuentra también limitado a unas pocas referencias neotestamentarias." La rhema vino a Simeón con la promesa mesiánica (Lu 2:29) y equivale a la expresión más completa en Lucas 2:26. Además, de Juan el Bautista se dice que "la palabra (rhema) de Dios vino a él" (Lu 3:2). Esta es la manera en que Lucas coloca a ambos hombres en una clasificación de profetas antiguotestamentarios anteriores al uso de rhema en la era cristiana.

            Además, durante la edad apostólica las frases "logos de Dios" o "logos del Señor" o "rhema del Señor" son frecuentes en el Nuevo Testamento, pero nunca se usa en el período preapostólico de direcciones especiales divinas, excepto en los casos de Simeón y Juan el Bautista. Esto no quiere decir que otros no recibieron instrucciones de Dios, sino fueron descritas de otra manera (Gá 2:2, Hch 16:6, 27:23, 18:9 y otros). Según Kittel, esto se debe a que "después de la venida de Jesús la Palabra de Dios o la Palabra del Señor," logos tiene un sentido nuevo y absolutamente exclusivo para la iglesia primitiva. "Se ha convertido en el término indisputable para la Palabra de Dios que Dios ha hablado, y habla, en lo que ha sucedido en Jesús y en el mensaje tocante a ella. De ahora y en adelante, el término no puede ser usado de cualquier evento revelador, sin importar cuán auténtico y estimable es en el sentido religioso." Así que para los cristianos primitivos "la revelación que se ha llevado a cabo en Jesucristo es definitiva y única, y una nueva edad ha sido inaugurada mediante ella."

            Aun en los relatos acerca de la vida de Jesús, el Agente supremo de la revelación, nunca se afirma que la Palabra o las palabras de Dios le fueron dadas a El como le fueron dadas a los profetas. Aun en los dos momentos cumbres de Su bautismo y Su transfiguración no se expresa de esa manera. Pues no se trata de revelaciones a un profeta como los del Antiguo Testamento sino conllevan propósitos muy diferentes. Se trata de "una importación, confirmación o decisión concedida a los oyentes especialmente para que la incertidumbre pueda ser eliminada en caso de duda." En esos dos eventos las palabras se dirigen a los discípulos con el propósito de dar "una acreditación al Hijo" en vez de "darle a El una comisión."

            Pero además de los casos de Simeón y Juan el Bautista, hay casos adicionales de revelaciones en privado como las palabras que Jesús comunica a Pedro (Mc 14:72; 26:75) y otras del ángel a María (Lu 1:38). También posiblemente Pablo escuchó palabras inefables en privado (2 Co 12:4) y Cornelio recibió palabras de revelación de un ángel, aunque la Escritura no hace del todo claro si estuviera solo o acompañado; tampoco dice explícitamente dónde estaba él (Hch 10:22).

            Pero aún más significativamente rhema se refiere varias veces a revelaciones en público. De hecho en por lo menos siete ocasiones o casi el doble de veces se mencionan palabras reveladas o a ser reveladas entre la gente, el pueblo y a toda una región. En Lucas se dicen las palabras a la gente (Lu 7:1) y delante de la gente (Lu 20:26). En dos ocasiones en Juan se usa: primero, habla palabras en el templo (Jn 8:20) y en otra ocasión "alzó la voz" evidentemente para que otros pudieran oírlas (Jn 12:44). Comoquiera se trata de palabras habladas o reveladas en público. En el libro de los Hechos se manda a varios apóstoles encarcelados a hablar "todas las palabras de esta vida" al pueblo (Hch 5:20). En un discurso Pablo señala que después de Juan el Bautista "el mensaje ha sido divulgado por toda Judea, comenzando desde Galilea" (Hch 10:37).

            En conclusión conviene señalar que "puesto que la obra de Jesús consistía en gran medida de la proclamación del mensaje, o sea, de la palabra hablada, es natural que habría muchísimas referencias a sus dichos y palabras [logos y rhema]. En este respecto no parece existir distinción alguna [entre logos y rhema]." Además, se ve esta identidad en significado en parte en 1 Pedro 1:23 y 25 donde el logos del 23 es rhema en el 25. De la misma manera en la Septuaginta, la primera traducción del Antiguo Testamento al griego, no existe diferencia esencial entre las dos palabras, en su uso normal son sinónimos. Pero Vine señala el significado de rhema, a diferencia a logos, se ejemplifica en el mandato de tomar "la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios" (Ef 6:17) donde "la referencia no es a toda la Biblia como tal, sino a una escritura en particular que el Espíritu nos hace recordar para usarla en un momento de necesidad, siendo un prerequisito haberla almacenado en la mente." Además, él señala que una diferencia esencial delogos es que son "palabras razonadas" mientras rhema señala solamente lo que se expresa. No obstante, la diferencia esencial en las dos palabras es la exclusividad de Jesús como el logos, tal como aparece en los escritos de Juan. Nunca apóstol alguno se refirió al Dios encarnado como rhema.

            Finalmente, y para hacer un contraste entre la eterna y sublime verdad que hemos anunciado con relación a los términos bíblicos "logos" y "rhema" ("rëma"), debemos poner en alerta todos los que lean este documento sobre la funesta, diabólica y antibíblica enseñanza que proclama el mal llamado "MINISTERIO INTERNACIONAL CRECIENDO EN GRACIA." Cuando este aberrante "Ministerio" habla o escribe con relación a "La Palabra (El Verbo) [logos]" es marcadamente diferente y aun contradictorio al mensaje bíblico sobre el Logos, la Palabra o el Verbo de Dios. La funesta y diabólica enseñanza de este susodicho "Ministerio" es tan contumaz y atrevido que publica un escrito donde se proclama a su líder principal José Luis de Jesús Miranda como Dios, y citamos el documento en su último de cuatro párrafos: "Las PALABRAS que Dios (JOSE LUIS DE JESUS) habla son espíritu y son vida. Todo aquél que recibe sus palabras VIVE como un DIOS. !!ABBA PADRE!! Gracias a las palabras inefables de nuestro Dios y Apóstol José Luis De Jesús, sabemos que él es Jesucristo Hombre en su segunda aparición." Categóricamente proclamamos que, desde el punto de vista de la revelación dada a la iglesia primitiva y nos ha sido revelada a nosotros también por la gracia del Espíritu Santo conforme a la Palabra de Dios, lo que anuncia José Luis de Jesús Miranda es una blasfemia, es anatema, maldito. Con el ardor de nuestra alma y en el celo y combate por la sana doctrina declaramos que, José Luis de Jesús Miranda, es un impostor, un falso maestro, un falso profeta y un falso cristo -- un perfecto candidato al infierno, al menos que haya en él un verdadero arrepentimiento de su odiosa blasfemia. Ya el Señor Jesucristo le había advertido a la iglesia primitiva y, por ende, a nosotros también, que vendrían muchos falsos apóstoles y falsos cristos (Mt 24:24-26). El apóstol Pablo llamó a estos impostores "obreros fraudulentos y disfrazados" (2 Co 11:13-15).


sábado, 11 de febrero de 2017

Fraternidad Cristiana Pueblo de Dios






Visión.
       Ser una Fraternidad Cristiana que vive en la plenitud del Espíritu Santo y en concordancia a lo enseñado por Jesús y los Apóstoles, de acuerdo a lo establecido en las Escrituras, desarrollando de forma efectiva y eficiente el conocimiento y comprensión de la nueva identidad, posición y responsabilidad del creyente, dando como resultado un carácter aprobado.

Misión.

         Establecer el Reino de Dios en la tierra por medio de la predicación del evangelio, logrando formar, afirmar y fortalecer familias e individuos sólidos en su Fe, Asignación, Ideales, Conocimiento e Identidad Cristiana, con perfiles de guerrero esforzados en el crecimiento integral de la iglesia, comprometido con su nueva vida y lleno del Espíritu Santo. 

El Carácter de Un Conquistador




"El Carácter de Un Conquistador"


Texto: Números 14:24
Ángel J Crespo.


INTRODUCCIÓN: Los estudiosos del comportamiento humano afirman que existen tres zonas donde el ser humano se desenvuelve, La Zona de Confort: donde nos sentimos cómodos y confiados no significa que estemos bien solo que nos sentimos que conocemos nuestra zona. La Zona de Aprendizaje: esta después de la Zona de Confort, a esta zona acudimos de cuando en vez pero siempre regresamos a la anterior, en esta zona estamos al leer un libro, estudiar en la universidad. La Zona de Riesgo: A esta zona solo entran personas arriesgadas debido a que es donde pasan cosas que producen pánico.
Solo los que tienen un carácter de conquistador son capaces de llegar a esta zona, Israel estuvo en Egipto por 400 años y se convirtió en su zona de confort, El Desierto fue su Zona de Aprendizaje, mas entrar a Canaam era su Zona de riesgo, y la mayoría no logro tener ese carácter necesario para conquistarla, solo Caleb y Josue lograron hacerlo. Todo Conquistador tiene las siguientes características:

1.      NO SE AFERRA A LAS CIRCUNSTANCIAS DEL PASADO SINO QUE VIVE POR FE: al igual que los demás israelitas  Caleb nació como esclavo, pero a diferencia de los demás el sabia lo que un Dios Todopoderoso había hecho a las orillas del Mar Rojo, y sabia que como destruyo a los egipcios lo haría con los Anaceos, Caleb era distinto, tenia algo que lo diferenciaba de los demás y era que que tenia una condición distinta y dos actitudes distintas: Su Condición: Era Siervo de Jehova,  Sus Actitudes: Era de Otro Espíritu y un hombre de Decisión.  no era como los demás, al ser siervo su voluntad estaba completamente sujeta a la voluntad de su Dios, podía decir como Pablo "siervo de Jesucristo" Rom 1:1. y no tenia el espíritu de temor de los demás, pudo decir "los comeremos como pan" el nombre Caleb significa: valiente, osado, sin temor, y por ultimo era de desicion: no era indeciso, ambiguo sino que era un hombre de determinación.
2.      TIENE EL CORAJE DE ENFRENTAR SITUACIONES DIFÍCILES:  todos nosotros hemos recibido grandes promesas de parte de Dios, pero las promesas de Dios no son como las puertas de los aeropuertos  que se abren sola, sino que las puertas de las promesas de dios dicen "Empuje", tenemos que luchar por lo que Dios nos ha prometido, ya el nos los a dado pero tenemos que pelear y conquistar, a Caled se le dio el Monte Hebron y era donde vivian los gigantes que el mismo dijo que se los comerían como pan, la tierra de los Gigantes antes de llamarse Hebron se llamaba: Quiriat-Arba y significa tierra de los cuatro gigantes, no era uno solo eran muchos, no es solo una adversidad, son muchas, no es un problema, sino muchos pero tenemos que tener el coraje de enfrentar todas las dificultades y poseer la tierra que Dios nos dio.
3.      SU FIDELIDAD AFECTA SU ENTORNO:  La materialización de la promesa no solo era para el sino también para sus descendientes, "su descendencia la tendrá en posecion" cuando caleb tenia 85 años en Josue 14:6-15 le dijo a Josué que se recordara lo que Dios había dicho sobre el, que a pesar de su edad todavía era tan fuerte como el día que Moisés lo envió, "Dame ese Monte" para conquistarlo, y Josue lo bendijo y le dio el monte para que lo conquistara.

CONCLUSIÓN:  Yo no se que te ha prometido Dios, pero debes estar claro que si no eres de otro espíritu y si no tienes la condición de Siervo lo mas probable es que caigas en el desierto, mas si eres como Caleb, puedes decirle confiado a Dios "Dame ese Monte" dame ese trabajo, dame lo que me haz prometido. Amen.