Palestina y los Palestinos
¿De dónde vinieron los palestinos? ¿Son
ellos descendientes de los cananeos bíblicos? ¿Por qué están ellos constantemente
en guerra con los Israelitas? ¿Es “Palestina” el nombre propio y original de la
Tierra Santa? Aquí están las respuestas para estas y para otras preguntas
importantes.
Todos los días, las noticias de primera plana pregonan
los últimos desarrollos de la crisis en Israel. El estado Judío ha tenido que
responder al terrorismo desenfrenado contra sus ciudadanos, encontrando y
eliminando las cadenas terroristas.
La prensa describe a los terroristas como víctimas y héroes,
a la misma vez que condenan unánimemente la reacción de Israel. Tres décadas de
“negociaciones” con los palestinos han producido acuerdos, que han sido
quebrantados, más terrorismo, y ¡ninguna paz!
Para entender este conflicto, los participantes y sus
motivos deben ser entendidos. Comencemos en cómo esta área recibió su nombre.
Origen del Nombre
Palestina
El nombre
Palestina abarca la antigua Tierra Santa y la nación moderna de Israel.
Pero no es el nombre original de ese país. Los Romanos
asignaron ese nombre como en el segundo siglo D.C.
Para poder apreciar la presión que les pusieron a los judíos
en Judea y en Jerusalén durante este tiempo, algunos antecedentes historiales
son necesarios.
Una sublevación Judía ocurrió un poco antes del 70
D.C., cuando los romanos saquearon a Jerusalén después de un amargo asedio. La
rebelión fue causada por las fuerzas de ocupación Romana. Oficiales Romanos les
robaban continuamente a los sacerdotes judíos sus artículos de valor, y después
les demandaban que pagaran recompensa si las querían devueltas a ellos. Ellos
saqueaban el templo y robaban los trajes decorados—junto con otros tesoros
sagrados. Esto sobrepasó el punto final, y la rebelión inevitable comenzó (Guerras
de los Judíos, Josefo, Libro 2, capítulos 14-16).
Los relatos torcidos por la historia y por Hollywood
describen a los Romanos como personas de tipo militar, racionales y serenos.
Sin embargo, este no era precisamente el caso.
Los sobrevivientes de la rebelión del año 70 D.C.
fueron sometidos a provocaciones similares que causaron otra rebelión en el año
132 D.C. Los Romanos vencieron otra vez, y la rebelión terminó en el 135 D.C.
El Emperador Romano Adriano (Publios Aelios Adrianos) castigó a los judíos
sobrevivientes.
El renombró a Jerusalén con su nombre y como el dios Júpiter
Capitolinos—Aelia Capitolina. El entonces le impuso la penalidad de muerte a
cualquier judío que entrara en la ciudad.
Algunos historiadores dicen que en este periodo de
tiempo fue posiblemente cuando los Romanos le dieron el nombre a Judea de
Palestina. Otros creen que el cambio ocurrió más o menos como un siglo más
tarde, después que Constantino estableció la parte del este, o la parte
Bizantina del Imperio Romano.
La siguiente cita demuestra esta creencia: “Hasta el
periodo de la ocupación Romana esta área del [Oriente Medio después designada
como “Palestina”] fue subdividida en provincias independientes o reinos…pero nunca
unida bajo una designación colectiva. La extensión del nombre Palestina mas
allá de los limites de Filistea apropiadamente no es más vieja que el Periodo
Bizantino” (Enciclopedia Británica, edi. 11, Vol. 20, pg. 601).
Así que, el término Romano de “Palestina” llegó a la
existencia mucho después que las Escrituras habían sido canonizadas. El término
“Aelia Capitolina” no duró para Jerusalén, pero “Palestina” si de alguna forma
se le fue arreglado a que le permaneciera a la región incluyendo a Judea y sus alrededores.
Pudiendo entenderlos, los judíos descendientes de los que han estado viviendo
allí desde esos tiempos, han estado rechazando ese nombre.
La Tierra Santa Nunca es
Llamada Palestina en Las Escrituras
Algunos
creen que Israel hoy día fue una vez miles de años atrás llamada Palestina. La
palabra Palestina no aparece en el hebreo original o en la traducción Griega de
la Biblia. El término Hebreo Pelesheth, la cual se refiere a la
tierra antigua de los Filisteos—Filistea—es mal traducida en la Versión King
James como “Palestina” en Éxodo 15:14, en Isaías 14:29 y 31, y también como
“Palestina” en Joel 3:4. La Versión New King James correctamente dice
“Philistia”—la tierra de los Filisteos al igual que el Español que dice
correctamente Filistea en la Reina Valera en todos los versículos anotados
arriba.
La Biblia no usa el término “Palestina” o “Palestinos”
para designar alguna locación geográfica o a personas. Ni tampoco el
historiador Josefo usa esos términos en sus obras principales,
Antigüedades de los Judíos y Guerras de los Judíos. Estos recientes términos
relativamente no pueden cambiar la historia—y mucho menos las Escrituras.
En el Nuevo Testamento, otros términos denotan los
territorios de esa región. Por ejemplo, en Lucas 1:5, Herodes (el Grande) es el
Rey de Judea. En Lucas 3:1, encontramos otras referencias: Poncio Pilato
gobernador de Judea; Herodes (Antipas), tetrarca de galilea; Felipe, tetrarca
de Iturea (noroeste de Judea); y Lisanias, tetrarca de Abilinia (cerca de
Iturea). Fíjese que no hay “rey,” “gobernador” o “tetrarca” de Palestina en ningún
lugar de las Escrituras—más prueba de que “Palestina” no era un término
antiguo.
La Historia Secular Encuentra a
“Palestina” Sin Ningún Merito
Fíjese en
el siguiente comentario, de la Enciclopedia Británica, edi. 11:
“Palestina, un nombre geográfico de aplicación general. Se requiere una
etimológica estricta para denotar la estrecha y exclusiva tierra de la costa
que una vez era ocupada por los Filisteos, de donde el nombre es derivado…Las
subdivisiones modernas bajo la jurisdicción del Imperio Otomano no tienen en ningún
sentido fronteras o limites con aquellos de la antigüedad, y por lo tanto no se
dan el lujo de tener fronteras por las que Palestina pueda ser separada
exactamente del resto de Siria en el norte, o de los desiertos Sineos y Árabes
en el sur…” (pg. 600).
Estos historiadores claramente dan a entender que (1)
las fronteras están borrosas, (2) el nombre territorial quebranta muchas de las
reglas del antiguo lenguaje, y (3) como mejor se puede explicar, ese nombre se
usa allí con “aplicación flexible.” (Las fronteras estuvieron en efecto en el
1910, cuando estas fuentes de origen fueron escritas. El Imperio Otomano
todavía controlaba la región, y Judea fue designada como parte de Siria.)
En pocas palabras, por el estándar de Dios, el término
“Palestina” es ilegitimo. (Hablaremos de esto más adelante.) El nombrar a toda
esta región en honor de los Filisteos—enemigos amargos de Israel por muchos
siglos—es un insulto para los judíos. Los Romanos escogieron este nombre porque
ellos sabían que eso sería una abominación para los judíos. Por estas razones,
algunos lideres políticos y congresistas bien informados todavía denuncian el
término “Palestina.” Una de las más conocidas es la Dama Margaret Thatcher
(antigua primer ministro de Gran Bretaña), una de las pocas figuras publicas
que no está intimidada por la “exactitud política.”
Las Personas del Medio
Oriente
Mientras
que ellos estaban en Egipto, Dios le reveló a Israel como ellos obtendrían la
tierra de Canaán—la Tierra Prometida: “Y Yo he descendido para librarlos
[Israelitas] de las manos de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una
tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del
cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo” (Exo.
3:8).
Estas personas, así como pueden ser trazados sus
linajes, eran descendientes de Cam. Colectivamente, ellos eran llamados
Cananeos, y la tierra con frecuencia se le llama Canaán (Gen. 10:15-20).
Los Palestinos de hoy día insisten que ellos habitaron
la tierra de Canaán antes de que Dios se la diera a Israel. Pero ellos están
seriamente malinformados o voluntariamente ignorantes. Los cananeos
representados aquí arriba definitivamente no eran de descendencia árabe. El
pueblo Árabe es descendiente de Ismael, que descendió de Sem. Las personas de
Tunisia, Malta, Algeria y Sicilia de hoy día tienen descendencia similar como
estos cananeos.
Las personas que ahora se dicen ser Palestinos
correctamente reconocen su origen ancestral con Abraham igual que los Judios y
los Árabes reclaman.
Vamos a revisar algunos linajes de las tribus para
entender mejor el origen de los Judíos y los Árabes.
Abraham tenia dos hijos: Isaac (por su esposa, Sara) e
Ismael (por Agar, su sierva). Aunque Abraham le pasó la primogenitura a Isaac,
Ismael también fue bendecido, convirtiéndose en el primogénito de los Árabes.
Doce príncipes, hijos de Ismael (Gen. 25:16), por consiguientes los
descendientes de estos llegaron a ser las principales naciones Árabes—y
no tribus nómadas insignificantes. Estas personas
se mezclaron en los matrimonios y primordialmente con los Egipcios y estaban
localizados en áreas al sur de Canaán, conocido como Arabia.
Isaac tuvo dos hijos: Jacob y Esaú. La primogenitura
que Dios le dio a Abraham y a Isaac fue después pasada a Jacob. Esaú, como su
tio Ismael, también fue bendecido con riquezas y descendientes. El se fue lejos
de Canaán a una region llamada Monter Seir, al sur de la tierra de Moab
(sureste del Mar Muerto). Esaú también fue llamado Edom, y sus descendientes
fueron conocidos como Edomitas. Muchos gobernantes, nobles y reyes nacieron de Esaú
(Gen. 36). Esaú se casó con Mahalat, la hija de Ismael (Gen. 28:9). El también
tuvo muchas esposas de varias naciones. Sus descendientes continuaron casándose
con las familias de Ismael, al igual que con otros pueblos.
Mientras tanto, Jacob, a quien Dios le cambió el
nombre a Israel, tuvo doce hijos—Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón,
Dan, Gad, Aser, Neftalí, José y Benjamín—las doce tribus de Israel. Mientras
que estuvieron en Egipto por casi dos siglos y medio, las tribus de Israel
crecieron en grandes cantidades. La primogenitura fue trasladada de Jacob (o
Israel) a los hijos de José, Efraín y Manasés. Israel en efecto se convirtió en
trece tribus. La primogenitura permaneció con Efraín y Manasés, y comenzó a ser
cumplida alrededor del año 1800 D.C.
Israel y Judá
Después del
tiempo del Rey Salomon, la nación original de Israel se dividió en dos
naciones: Judá e Israel (hacia el norte de Judá). Judá consistia de las tribus
de Judá y Benjamín al igual que la mayor parte de la tribu de Leví. Estas
personas llegaron a ser conocidas como Judíos. En realidad, la primera vez que
la palabra “Judío” es encontrada en la Biblia es en II Reyes 16:6, cuando los Judíos
(aliados con Siria) estaban en guerra contra Israel.
Las diez tribus del norte de Israel fueron llevadas al
cautiverio por los Asirios en los años 721-718 A.C. y desde entonces se conocen
como las “diez tribus perdidas de Israel.” Los Judios permanecieron en la
tierra de Judá (después conocida como Judea). Los Asirios pusieron a otras personas
en la tierra antiguamente habitada por las diez tribus de Israel. Estos nuevos
habitantes fueron llamados Samaritanos y fueron trasplantados de una region
cerca de Babilonia.
Alrededor del 600 A.C., los Judios fueron llevados
cautivos por Babilonia. Un remanente de ellos regresaron aproximadamente 70
años después. La mayor parte de los Judios permanecieron dispersados entre las
otras naciones después del cautiverio. Los Judios que volvieron encontraron
muchas oposiciones de muchas personas, entre ellos estaban los Samaritanos.
También encontraron oposición en menor grado, de las personas de Amon y Moab.
Los Amonitas y Moabitas—hijos de Lot, sobrino de Abraham—eran familiares
distantes de los Judios. Los mas amargos rivales de los Judios durante esta era
probablemente eran los Edomitas—hijos de Esaú.
Después, el Imperio de Alejandro el Magno dominó esta
region, y los rivales locales fueron reprimidos. Una serie de guerras
continuaron entre los Imperios Seléucidas de Siria y Tolomeos de
Egipto—fragmentos de la división del Imperio anterior de Alejandro—dominó el
segundo siglo A.C.
Después llegó la era Romana y sus provocaciones a los
lideres religiosos Judios, como fue mencionado anteriormente.
Las Masas de Palestina
Muchos
cambios de poblaciones ocurrieron en esta area antes de que llegaran los Judios
entre los años 1917 y 1948: “El esparcimiento Islamico introdujo un
considerable inculcación Árabe. Aquellos del sur de Arabia eran conocidos como
la tribu de Yaman, y los del norte de Arabia los Kais (Quais). Estas dos
divisiones retenieron con ellos a las poblaciones campesinas que anteriormente
residian, y que todavía nominalmente existen [desde el 1910]; y que desde
mediados del siglo 19 ellos eran una fuente de discusiones y derramadores de
sangre.” (Enciclopedia Britanica, edic. 11, Vol. 20, pg. 604).
Note que estas personas tenian inclinación de discutir y pelear entre ellos
mismos.
La “impregnación” de los Árabes coincidió con la
expansión Islamica. Estas olas de migraciones ocurrieron mientras los Turcos
empujaban hacia el norte, esparciendo a los Islámicos a punta de espada. Como
por el decimo siglo D.C., los Turcos habian conquistado la antigua tierra de
Judea, al igual que a Jordán, Siria y el Libano. Para el siglo once ellos
controlaban la mayor parte de Asia Menor. Los Árabes—descendientes de Ismael al
igual que de Esaú—reclamaron esa tierra desde ese tiempo hasta el presente.
Muchas de las nacionalidades particulares que viven en
Judea y Jerusalén ni se ligan ni tienen matrimonios mixtos con otras personas o
nacionalidades.
Note esta referencia acerca de los Samaritanos: “Las
comunidades mas interesantes que no son Árabes en el pais, sin embargo, es sin
duda alguna la secta Samaritana en Nablus (Siquem); un grupo que gradualmente
está desapareciendo, y que ha mantenido una existencia independiente desde el
tiempo en que fueron asentados allí por los Asirios para que ocuparan la tierra
que habian dejado desierta por causa del cautiverio del reino de Israel”
(Ibid.).
Al igual que los Samaritanos, la naciones Cananeas
originales y los Filisteos también se disminuyeron en cantidad ya que muchos
habian emigrado. Mucho de esto ocurrió durante el tiempo de David y Salomon. Un
ejemplo eran los Heveos, que fueron constituidos “leñadores y aguadores” (Josue
9:21). “A todos los pueblos que quedaron de los Amorreos, Heteos, Ferezeos,
Heveos y Jebuseos, que no eran de los hijos de Israel; a sus hijos que quedaron
en la tierra después de ellos, que los hijos de Israel no pudieron acabar, hizo
Salomon que sirviesen con tributo hasta hoy” (I Reyes 9:20-21).
Los descendientes modernos de estos antiguos
sirvientes solo existen ocasionalmente hoy día en linajes de ciertos modernos
habitantes de la nación de Israel. El porcentaje de esa linea de sangre serian
ahora muy pequeña, habiendo sido disluida a través de muchas generaciones.
Los Árabes son la mayor cantidad de los residentes que
han permanecido en esta area. No solo es el término “Palestina” encontrado en
su origen mucho después de la era Bizantina, sino que estos Árabes que se
nombran ellos mismos como “Palestinos” no habian hecho ninguna reclamación de
la Tierra Santa como hasta el decimo siglo D.C.
Relativamente allí habian muy pocos Árabes en esa región
cuando los Judíos decidieron regresar en 1917. Poco tiempo antes que esto, la
población de la Tierra Santa se estimaba a que tenia una cantidad de 650,00
residentes permanentes. Mas del 65% eran Islámicos
Solamente después de que los Judíos establecieron su
nación en 1948, fue que las masas de pueblos Árabes se sintieron atraídos por
este territorio en particular. La población Palestina aumentó dramáticamente
después de que los Judios mejoraron por gran cantidad la producción agricola.
Ellos establecieron irrigaciones y volvieron a introducir las formas eficientes
de la agricultura.
Comprensiblemente, muchos tomaron ventaja de los
empleos proporcionados por los Judios para desarrollar la tierra y edificar las
infraestructuras necesarias para la pequeña nación de Israel. Estos obreros
locales eran llamados fellahin, o trabajadores agrícolas.
Anteriormente, los Árabes solamente habían usado metodos primitivos. Sin las
innovaciones introducidas por los Judios, el fellahin habia
estado controlado por su propia superstición, que le prohibía avanzar en la
eficiencia agricola. Así que, al principio existía un beneficio mutuo, y los
dos pueblos trabajaron juntos en acuerdo.
Pero los Judios nunca fueron bienvenidos por los
lideres Árabes que tenian guardado celos y viejos resentimientos. Ninguna
consideración se le fue dada a la buena voluntad de los Judios de poner avances
a la causa del fellahin.
Golda Meir, antigua Primer Ministro de Israel, expresó
unos puntos muy importante acerca de esto. Herbert W. Armstrong, amigo de
confianza de la Sra. Meir y de otros lideres del Medio Oriente, grabó sus
palabras en 1971. Tenga en mente que esta declaración fue dada después de la
Guerra del 1967:
“Entonces ella nos dijo acerca de lo dispuesto que
estaban los Israelitas, y la habilidad que tenian para ayudar a sus vecinos los
Árabes. Esta pequeña pero increible nación ahora envia a sus expertos y sus
tecnologias a las mas profundas partes del Africa y a otros remotos paises en
el mundo para ayudar a naciones de pocos desarrollos.
“’Que facil seria, ‘ dijo ella sinceramente, ‘ enviar
a estos mismos equipos a través de la frontera hacia Jordan, o cruzar el canal
hacia Egipto, cuanta mas prosperidad y felicidad le daria a toda esta area del
mundo con paz…
“’Nosotros no queremos estar ganando una y otra
victoria mas,’ ella añadió. ‘Nosotros solo queremos paz…’”
Entonces el Sr. Armstrong reflexionó en las palabras
de la Sra. Meir: “Que tragedia mas deplorable que todo el mundo no puede en el presente tener
la clase de paz, con la prosperidad y felicidad que la Primer Ministro Golda
Meir tiene como deceo para—cada nación cooperando con sus vecinos.
“Pero la razón es hecha un resumen en la declaración
biblica: ‘El camino de la paz ellos no lo conocen.’ Tiene que haber por
necesidad, una causa por cada efecto, Va a tener que haber una causa para
producir la paz. Esa causa es una forma de vida” (Autobiografía de Herbert
W. Armstrong, Vol. 2, pgs. 500-501).
Hoy día, los lideres Palestinos y clérigos Islamicos
han rechazado acciones de cooperación de los Judios, porque el odio antiguo se
atraviesa en sus caminos. El unico plan que ellos tienen con respecto a Israel
no es nada menos que la extinción total de todos los Judios.
Propiedad del territorio es otro tema de controversia.
Los Palestinos dicen ser los antiguos dueños de Palestina. Sin embargo podemos
ver de que ellos tomaron posesión de la tierra en la estela de la campaña Turca
a través de esa región alrededor del decimo siglo D.C. La reclamación hecha por
la antigua Israel antecede esta reclamación como por 2,300 años.
Que ironia que estos Palestinios acusan a los Judios
de quitarles sus hogares cuando (1) la mayor parte de ellos se mudaron para
Israel después de que los Judios habian reclamado esa tierra por estar en desolación
y ruinas, y (2) sus familias Árabes en el mundo son dueños de mas de 1,000
veces la cantidad de tierra, que las tierras que existen alrededor de la pequña
Israel. ¿Recuerda usted cuando miles de Palestinos fueron expulsados de Kuwait
en 1991 después de que fueron encontrados conspirando con los Iraquies para
traicionar a sus anfitriones?
Las siguientes escrituras demuestran como el verdadero
Propietario de esta y de todas las tierras, expresa este “traspaso de tierra”:
“De esta manera dio el Eterno a Israel toda la tierra que habia jurado dar a
sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella. Y el Eterno les dio reposo
alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos
sus enemigos pudo hacerles frente, porque el Eterno entregó en sus manos a
todos sus enemigos. No faltó palabra de todas las buenas promesas que el Eterno
había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió” (Jos. 21:43-45).
Josué 24:13 cubre mas detalles: “Y Yo [el Eterno] os
di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis,
en las cuales morais; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.”
La Solución Por Venir
Hoy día,
los Árabes Islamicos (descendientes de Ismael y Esaú) comparten la misma
rivalidad y sospechas de los Judios que siempre han tenido de Israel. Pero sus
rivalidades son mas intensificadas por los fundamentalistas Islamicos que están
a favor de la destrucción de los Judios y de Israel. El enemigo mas peligroso
del oeste—al igual que de los Judios—es el incesante mensaje Islamico que
encienden las llamas del odio y venganza, que encienden los fuegos del
terrorismo.
Los Palestinos han vivido cerca de los Judios por mas
de medio siglo. Esta proximidad al “enemigo” les causa tener mas valor con los
que cometen delitos de terrorismo. Aunque, los Palestinos han servido como
sustitutos para los estados terroristas de Siria, Iran, e Iraq, confrontando a
los Judios con terrorismos que aumentan. Para poder ver a través del humo en la
crisis del Medio-Oriente, un entendimiento claro acerca de Palestina y los
Palestinos es muy importante. Vivimos en tiempos trascendentales. ¡Los eventos
en esta área crucial pronto darán un impacto a todos!
Este odio de miles de años muy pronto estallará,
instigado por el “dios de este mundo,” Satanás el diablo (2 Cor. 4:4). El es la
causa de esta naturaleza humana, la causa de todas las guerras, maldades, y
completa confusión: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros?
¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?
Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar;
combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no
recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:1-3).
Satanas es el gran engañador; tan grande que la mayoría
ni siquiera pueden creer que el existe (Apo. 12:9). La paz verdadera—la clase
que dura para siempre—no vendrá hasta el final de esta era. El dilema presente
no estará resuelto hasta la llegada del Rey de Paz—Jesucristo—y el reino de
Dios.

